Que Rumania es un diamante en bruto para el turismo, es una cuestión indiscutible para cualquier ciudadano que haya tenído la suerte de visitar esta gran isla de latinidad en el este de Europa. Que el diamante en bruto tiene posisibilidades para todos los perfiles de turistas, en todas las estaciones y con casi todos los climas, es otra gran evidencia. No obstante, lo que nadie duda es que para aprovechar todo el potencial de ese diamante es necesario tener herramientas, caminos que nos lleven hacia esos lugares de ensueño, pero al mismo tiémpo, vías y comunicaciones que impriman la firma de la competitividad en lo que todos sus gobernantes venden como un país emergente. gropi2Rumania no es ajena a la crisis y Europa, que bien se está beneficiando todavía de su mano de obra barata, ha instado a este país del Este a reformar sus políticas fiscales y limitar su déficit presupuestario este año a un 4,5% del Producto Interno Bruto, que llegó al 5% en el 2008. En contrapartida, el Fondo Monetario Internacional aportará la mayor parte de las ayudas acordadas, con un crédito puente por dos años de 12.950 millones de euros. La Unión Europea aportará unos 5.000 millones de euros en virtud de un acuerdo por cinco años, mientras que el Banco Mundial concederá otros 1.500 millones de euros. El paquete lo completarán otras instituciones internacionales, como el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo. El total asciende a unos jugosos 20.000 millones de euros y tiene un objetivo marco, el relanzamiento del mercado crediticio, para intentar que capitales como el austriaco o el francés, no se vayan del país.  Las previsiones de los expertos anuncian que en 3 meses el mercado del crédito podría volver a tener cierta alegría y compensar así el previsible estancamiento de un país que creció un 8% durante el año pasado. gropi11 La noticia es del todo esperanzadora, Europa interviene en un país que tras 20 años de democracia y mucha riqueza, natural, cultural, agrícola, no ha tenido unos gestores politicos a la altura de sus circunstancias. Los datos son sangrantes, en los últimos 4 años, a pesar del compromiso del gobierno, Rumanía ha completado apenas 7 kilómetros de autopista. Para este año, el compromiso del gobierno es completar hasta 42 kilómetros de carretera decente frente a una red de vías absolutamente dinamitadas por los baches, la nula inversión del gobierno y la nefasta gestión de dinero público, los rumanos pagan al estado su impuesto de circulación y también impuestos indirectos a través de los carburantes, que no revierten en una red viaria donde la gente se juega la vida.

Algunas multinacionales han situado sus centros de producción cerca de la frontera con Hungría para tener así garantizada la distribución del producto, con mano de obra, claro, todavía a precio del Este. La inyección económica es ahora, la última oportunidad del gobierno rumano para demostrar su verdadero compromiso, porque por las carreteras vendrá el turismo, a través de las carreteras saldrán los productos más rápido, para hacer carreteras habrá empleo, materiales. Con las carreteras se hablará de seguridad vial, de turismo de calidad, de competitividad…antes no.

Lorena Pardo Alonso